
24/06/2026

A nivel latinoamericano, Bolivia continúa siendo uno de los países con menor capacidad de atracción de inversión extranjera. Los $us. 620 millones recibidos en 2025 representan apenas el 0,3% de toda la IED de América Latina y el Caribe y aproximadamente el 0,5% de la IED de Sudamérica.
Para dimensionar esta realidad, Brasil captó cerca de $us. 77.700 millones, México más de $us. 37.000 millones, Chile alrededor de $us. 14.100 millones, Perú $us. 12.100 millones y Colombia $us. 11.600 millones. Esto significa que Brasil recibió aproximadamente 125 veces más inversión que Bolivia durante el mismo período.
Incluso economías más pequeñas como Guyana, Costa Rica y República Dominicana captaron mayores volúmenes de capital extranjero.
Este resultado refleja que Bolivia aún no logra posicionarse como un destino prioritario para las grandes empresas multinacionales, pese a contar con importantes recursos naturales y oportunidades de industrialización.
¿Por qué aumentó la IED de $us 358 millones en 2024 a $us 620 millones en 2025?
El incremento de $us. 262 millones entre 2024 y 2025 responde principalmente a tres factores.
Primero, la recuperación parcial de la confianza de inversionistas ya establecidos en el país, reflejada en mayores niveles de reinversión de utilidades.
Segundo, el interés internacional por minerales estratégicos como litio, zinc, plata y otros recursos críticos para la transición energética global.
Tercero, algunos proyectos energéticos, mineros y de servicios avanzaron en sus fases de ejecución, generando mayores flujos de capital. No obstante, es importante destacar que este crecimiento no fue producto de reformas estructurales profundas ni de una mejora significativa en los indicadores de competitividad.
De hecho, Bolivia continuó enfrentando una creciente escasez de dólares, un deterioro de sus reservas internacionales, dificultades para acceder al financiamiento externo y una elevada percepción de riesgo país. Por ello, la sostenibilidad de este crecimiento dependerá de la capacidad del país para generar un entorno económico más estable y predecible, en lo económico, político y social.
Impacto de los más de 50 días de bloqueos y conflictividad social sobre la IED en 2026
Desde la perspectiva de un inversionista extranjero, los más de 50 días de bloqueos ocurridos en Bolivia durante 2026 constituyen una señal de alerta significativa. La inversión extranjera se caracteriza por ser de largo plazo y requiere previsibilidad económica, jurídica y social. Cuando un país experimenta interrupciones prolongadas en carreteras, logística, producción y comercio exterior, el riesgo operativo aumenta considerablemente.
Los inversionistas internacionales observan no solamente la rentabilidad de un proyecto, sino también la capacidad del país para garantizar continuidad en sus operaciones. En este sentido, los recientes conflictos sociales deterioran profundamente la percepción de Bolivia como destino seguro para la inversión y afectan directamente las decisiones de nuevas inversiones y reinversiones.
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