
24/04/2026

En un momento de crisis institucional, expuesta por exautoridades, Sebastián Daroca fue posesionado como nuevo presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). En un primer análisis público, remarcó en la necesidad de reestructurar la estatal petrolera y advirtió que si no se revierte la caída de reservas, Bolivia podría pasar de ser exportador a importador de gas natural en un plazo de cuatro a cinco años.
Dijo que tras 20 años de gobiernos del MAS, YPFB ha quedado expuesta a un riesgo operativo, “un riesgo energético” y que “estamos a puertas de tener una crisis energética mucho mayor”.
“Justamente esta falta de inversión que se ha generado en los últimos años por el modelo que se ha instaurado, ha generado que nuestras reservas vayan cayendo sistemáticamente, nuestra producción nacional de gas y de líquidos caiga, y esto es una tendencia que tenemos que revertir como una prioridad nacional”, remarcó.
En ese sentido, advirtió que de no revertir esta situación “en un plazo de los próximos cuatro, cinco años, en cuanto nuestras reservas de gas empiecen a decaer, nuestras exportaciones sigan disminuyendo, podamos tener en algún momento la necesidad, incluso, de importar gas natural”.
Daroca asumió tras la renuncia de Claudia Cronenbold (estuvo tres semanas), quien dejó el cargo denunciando un deterioro institucional “mayor al previsto”, un panorama adverso que fue corroborado por la nueva autoridad que urgió al Ejecutivo nacional conformar equipos y tomar decisiones conjuntas que permitan resolver problemas a corto plazo y cimentar caminos positivos a mediano y largo plazo.
Nos han dejado una empresa con una vulnerabilidad financiera y operativa muy alta. YPFB ha sido usada para el beneficio de algunas personas, tomándose decisiones políticas por encima de la eficiencia técnica”, sentenció Daroca.
Ante ello, considera que el abastecimiento y la calidad del combustible aparecen como prioridades inmediatas y que debe ser resueltas por lo que, anticipó, que ya se han hecho las gestiones para tener la cantidad necesaria de carburante que permita acabar con las filas en surtidores.
Daroca fue enfático en que YPFB no puede seguir funcionando bajo el modelo actual y para evitar el colapso se deben cumplir tres pilares fundamentales como una nueva ley de hidrocarburos que le permitirá ser una empresa “potente y eficiente” y abierta a la inversión extranjera.
A esto debe sumarse la reestructuración para “eliminar trabas normativas” y burocráticas que impiden la agilidad operativa.
También se hace imperioso implementar proyectos inmediatos para detener la caída sistemática en la producción de líquidos y gas natural.
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