
29/07/2026

El gerente de Boliviana de Aviación (BoA), Estanislao Finfera, explicó que las constantes demoras en los vuelos se originaban principalmente por la falta de aeronaves operativas, una programación que no contemplaba las condiciones técnicas de operación y problemas en la gestión de la empresa. Uno de los aspectos que más llamó la atención es que la empresa programaba vuelos de sus aviones, antes de que los frenos de las aeronaves hayan enfriado.
“BoA en realidad tiene en propiedad muy pocos aviones. (...) De los 17 aviones que tiene en este momento apenas están volando 10. Esa es la parte más crítica”, afirmó Finfera, al explicar que esa situación impedía responder a la demanda y provocaba retrasos acumulativos.
Finfera señaló que una aerolínea debe sostenerse en tres pilares: una gerencia comercial que proyecte correctamente la demanda, un área operativa con aeronaves y tripulaciones suficientes, y un área de mantenimiento que garantice la disponibilidad de la flota. A su juicio, las fallas en esa coordinación derivaron en gran parte de las demoras.
También explicó que la programación de vuelos no consideraba el tiempo que requieren los frenos para enfriarse tras aterrizar en el aeropuerto de El Alto. Indicó que los manuales establecen una espera de entre 53 y 68 minutos, pero en algunos casos se programaban salidas antes de ese plazo. “Imposible, el piloto va a decir: ‘No puedo salir’ (...) y eso es acumulativo”, sostuvo.
El gerente también atribuyó parte de los problemas de la empresa a la falta de autonomía financiera de la empresa, ya que BoA debe esperar la disponibilidad de los recursos que genera para cubrir gastos de mantenimiento, repuestos y otras necesidades.
Anunció que una comisión de crisis presentará un diagnóstico integral en la primera quincena de agosto, con propuestas para mejorar la gestión, recuperar la puntualidad y fortalecer la flota.
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